Consejos útiles
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La importancia del movimiento

A menudo se dice: "Para perder peso tienes que hacer actividad física regularmente". Es importante hacer movimiento no solo para reducir la masa grasa sino también para aumentar la masa muscular. De hecho, en nuestros músculos hay "hornos" (adipocitos marrones) que nos ayudan a eliminar las grasas. Sugerencias útiles sobre este tema están explicadas en el folleto "Promueve tu salud": pregunta a tu farmacéutico.

  • Muévete más cada día.

Organízate para realizar actividad física con regularidad para combatir los mecanismos fisiológicos de compensación del organismo, ya que éste durante una dieta hipocalórica que dure más de 2-4 semanas (“desde hace tiempo como menos, ¡pero no adelgazo!”) se adapta a “sobrevivir” con pocas calorías. La actividad física que has planificado debe ser factible, no deben ser necesarios equipos especiales: paseos, subir y bajar escaleras, pequeños trabajos domésticos, etc. No hay que exagerar y sudar abundantemente; el secreto para emplear bien los músculos durante la actividad física es adoptar un ritmo aceptable.

  • Es importante controlar el peso con regularidad. 

Mantener el peso dentro de los límites normales depende sólo de nosotros. Conviene pesarse al menos una vez al mes (mejor cada semana) para prevenir un aumento excesivo. Es conveniente pesarse siempre a la misma hora, el mejor momento es por la mañana en ayunas, utilizando siempre la misma balanza.

  • Lleva gradualmente tu peso dentro de los límites. 

Los sujetos con sobrepeso (IMC de 25.0 a 29.9 kg/m2) y los obesos de grado I (IMC de 30.0 a 34.9 kg/m2) deberían reducir la ingestión de calorías de manera que se consiga una pérdida de peso media de 0,5 Kg a la semana para llegar así a una pérdida del 10% del peso inicial en 6 meses. 

  • Evita dietas desequilibradas o demasiado drásticas del tipo “por tu cuenta” que puedan perjudicar tu salud

Una buena dieta de adelgazamiento debe incluir todos los alimentos de una manera lo más equilibrada posible. 

  • Distribuye correctamente a lo largo del día lo que comes. 

Utiliza también la cuchara para medir salsas o jugos particularmente ricos en grasas: no más de una por comida. Cuando comas fuera de casa y no sepas de qué manera prepararan la comida, escoge platos simples y reduce las porciones. En casa utiliza técnicas de cocción simples y con pocas grasas (no más de una cucharadita por persona), condimentando con hierbas o aromas. Recuerda que para una misma cantidad y calidad, las grasas cocinadas siempre son menos sanas que las consumidas crudas. 

  • No comas demasiado rápido y sin masticar correctamente.

Digerirás mejor, y sobre todo quedarás saciado durante más tiempo. Es también importante que el “tamaño” del bocado no supere el volumen de tu pulgar. 

  • Toma toda la verdura que quieras pero cuidado con la fruta.

Va muy bien tomar al menos tres buenas porciones de verdura al día, mejor al principio de las comidas, para favorecer la sensación de saciedad. La fruta va bien, pero cuidado: comer demasiada fruta puede tener efectos no deseados. Demasiado a menudo se piensa que la fruta no es calórica. Se deben tomar al menos 2 piezas de fruta al día, pero no más de 3 o 4, mejor como tentempié a media mañana o de merienda. 

  • Privilegia el consumo de pescado. 

Proponte comenzar a tomar pescado de mar al menos una vez o dos a la semana, aprendiendo una o dos recetas simples y apetitosas. Utiliza sal yodada.

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